domingo, 23 de agosto de 2009
Hasta siempre.
Se cerró un ciclo. El viernes fue el último día de una época difícil por la que ambos tuvieron que atravesar. Nunca más pasarán por esas situaciones. La relación era una relación enferma, siempre lo fue. Desde aquel fatídico primer beso. Nunca más cierta la frase que dice "lo que empieza mal, termina mal". Nada positivo quedó de esa relación. Sólo dolor, tristeza y fracasos. Las expectativas rotas fueron una constante durante esos años. Ni él era lo que ella necesitaba, ni ella era lo que él quería. Sin embargo, esa necesidad de estar, de sentirse, de verse, de hablarse, de saber que siempre estaban ahí, podía más. Pero el último tiempo la soga habia estado muy tirante, y pese a los esfuerzos de ella, -terriblemente dolorosos- la soga nunca dejó de estar así, hasta que, finalmente, se rompió, de la manera más cruel y dolorosa. Todos los ámbitos de la vida sintieron esa ruptura... era una relación simbiótica, todo estaba mezclado, no habia límites. Se hicieron mucho mal ambos, y las heridas no cerrarán fácilmente, ya que dejaron marcas que llevarán por mucho tiempo... aunque seguramente por diferentes motivos.
El grado de amor nunca fue el mismo, pero es imposible decir que no habia amor. Al menos es lo que ella querrá seguir pensando por el resto de su vida, o al menos, hasta que él deje de significar lo que significa en su vida.
El grado de amor nunca fue el mismo, pero es imposible decir que no habia amor. Al menos es lo que ella querrá seguir pensando por el resto de su vida, o al menos, hasta que él deje de significar lo que significa en su vida.
domingo, 16 de agosto de 2009
Ese hombre.... (tiene nombre y apellido)
Ese hombre que tú ves ahí
que parece tan galante, tan atento y arrogante,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí,
que aparenta ser divino, tan afable y efusivo,
sólo sabe hacer sufrir...
Es un gran necio, un estúpido engreído,
egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido,
falso enano rencoroso, que no tiene corazón.
Lleno de celos, sin razones ni motivos,
como el viento, impetuoso, pocas veces cariñoso,
inseguro de sí mismo,
soportable como amigo,
insufrible como amor.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan amable, dadivoso y agradable,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan seguro de pisar bien por el mundo,
sólo sabe hacer sufrir.
Rocio Jurado
miércoles, 5 de agosto de 2009
Principio del vacio
Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día, no sabe cuando, podrá precisar de ellos.
Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.…
Y dentro suyo?… Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No haga eso. Es anti-prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.
Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted necesita y desea.
Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje.
Dé lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida.No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:
1º… Usted no confía en el mañana
2º… Usted cree que lo nuevo y lo mejor NO son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su casa… y dentro de sí mismo…
Joseph Newton
Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.…
Y dentro suyo?… Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No haga eso. Es anti-prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.
Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted necesita y desea.
Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje.
Dé lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida.No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida:
1º… Usted no confía en el mañana
2º… Usted cree que lo nuevo y lo mejor NO son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su casa… y dentro de sí mismo…
Joseph Newton
martes, 28 de julio de 2009
Cerrando círculos
Cerrando círculos o cerrando capítulos.
Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminaste con tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vivís más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó?
Podés pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, vos, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te conozcan, no esperes que "alguna vez se den cuenta de quién sos vos".
Solta el resentimiento, lo único que conseguis es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si vos andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podras desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron. ¡Si podes enfrentarlos ya y ahora, hacelo! Si no, dejalo ir, cerrá capítulos. Deci para vos mismo que no, que no vuelva. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque vos ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, vos ya no sos el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cerrá la puerta, pasá la hoja, cerra el círculo. Ni vos serás el mismo ni el entorno al que regresás será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por vos mismo desprender lo que ya no está en tu vida. Recordá que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando vos viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero... cerrá, clausurá, limpiá, tirá, oxigená, desprendete, sacudí, soltá. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que elijas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!
Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminaste con tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vivís más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó?
Podés pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, vos, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te conozcan, no esperes que "alguna vez se den cuenta de quién sos vos".
Solta el resentimiento, lo único que conseguis es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si vos andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podras desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron. ¡Si podes enfrentarlos ya y ahora, hacelo! Si no, dejalo ir, cerrá capítulos. Deci para vos mismo que no, que no vuelva. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque vos ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, vos ya no sos el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cerrá la puerta, pasá la hoja, cerra el círculo. Ni vos serás el mismo ni el entorno al que regresás será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por vos mismo desprender lo que ya no está en tu vida. Recordá que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando vos viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero... cerrá, clausurá, limpiá, tirá, oxigená, desprendete, sacudí, soltá. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que elijas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!
domingo, 26 de julio de 2009
Si lo ves...
Si lo ves dile que me has visto mejorada,
que los días se han pasado y ni cuenta yo me he dado,
que no me ha quitado el sueño y que lo nuestro esta olvidado.
Dile que yo estoy muy bien,
que nunca he estado mejor,
si piensa que tal vez me muero por que el no esta, que va...
dile que al final de todo se lo voy a agradecer,
aunque pensándolo bien mejor dile que ya no me ves.
Si lo ves dile que ya no espero su llamada,
y que ya no me despierto en plena madrugada,
y que ya no lo recuerdo y que ya no me hace falta,
dile que ya estoy curada y que lo nuestro ya es pasado.
Dile que yo estoy muy bien, (yo estoy muy bien)
que nunca he estado mejor, (mejor)
si piensa que tal vez me muero por que él no esta, que va...
dile que al final de todo se lo voy a agradecer,
aunque pensándolo bien mejor dile que ya no me ves.
Que me he perdido y que no voy a regresar,
y dile también que aunque me llame no contestare.
Franco De Vita
jueves, 23 de julio de 2009
NO TE RINDAS....
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
lunes, 20 de julio de 2009
Día del amigo
Hoy es el día del amigo. Es un día raro. Supongo que cualquier día festivo es raro cuando uno está mal anímicamente. Es como que no se encuentra el motivo del festejo, con quien festejar, cual será el fin del festejo, o si nos hará bien o nos hará peor el reunirnos con alguien.
Estoy pensando en que tal vez sería bueno intentar festejar con uno mismo. Antes de ser amigo de alguien, uno debería ser su propia/o amiga/o. Suena como la frase que dice, "uno no puede querer a nadie si primero no se quiere a uno mismo"... pero es así.
¿Cómo uno enfrenta al otro cuando siente que han vulnerado su privacidad y sus sentimientos?
Es complicado confiar en alguien, es dificil llamar a alguien "amigo" en situaciones de debilidad y escasa autoestima. Pero es necesario volver a confiar una vez más. Uno solo no puede salir del pozo, pero es importante revisar quien nos ayuda o quien se nos acerca. No se como se hace eso. ¿Cómo poder dar cuenta de la "calidad" de una persona? ¿Hay indicios?, ¿Hay señales? ¿Cómo hace uno para darse cuenta, si lo que atraviesa una relación de amistad es puro sentimiento? Las marcas pueden verse cuando uno opera con la razón... pero veo dificil descubrir lo que está mal cuando uno opera con el corazón.
¿Estaremos destinados a golpearnos con la pared una y otra vez?
Estoy pensando en que tal vez sería bueno intentar festejar con uno mismo. Antes de ser amigo de alguien, uno debería ser su propia/o amiga/o. Suena como la frase que dice, "uno no puede querer a nadie si primero no se quiere a uno mismo"... pero es así.
¿Cómo uno enfrenta al otro cuando siente que han vulnerado su privacidad y sus sentimientos?
Es complicado confiar en alguien, es dificil llamar a alguien "amigo" en situaciones de debilidad y escasa autoestima. Pero es necesario volver a confiar una vez más. Uno solo no puede salir del pozo, pero es importante revisar quien nos ayuda o quien se nos acerca. No se como se hace eso. ¿Cómo poder dar cuenta de la "calidad" de una persona? ¿Hay indicios?, ¿Hay señales? ¿Cómo hace uno para darse cuenta, si lo que atraviesa una relación de amistad es puro sentimiento? Las marcas pueden verse cuando uno opera con la razón... pero veo dificil descubrir lo que está mal cuando uno opera con el corazón.
¿Estaremos destinados a golpearnos con la pared una y otra vez?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

